Plasma pen

El rejuvenecimiento de la mirada

La mirada, el espejo del alma

La mirada es una de las primeras cosas que nos llama la atención de una persona. De ella decimos incluso que es el espejo del alma. No obstante, con el paso de los años, esta afirmación se resiente: aparecen arrugas y los párpados superiores e inferiores pierden firmeza, lo que da una mirada cansada y triste.

En caso de pérdida de firmeza cutánea moderada en los párpados, ¿cuáles son los tratamientos posibles?

La solución más radical, en especial si la laxitud es importante, es la cirugía: la blefaroplastia quirúrgica, que debe ser llevada a cabo por un cirujano especializado en cirugía estética u oftalmológica, con las consecuencias que esto conlleva. Hospitalización, anestesia local y, a menudo, edemas y hematomas en la zona tratada durante varios días.

Plasma Pen, el tratamiento definitivo

La última novedad en este campo es plasma pen, que además de la epidermis, trata la piel a nivel de la dermis, siendo 4 veces más eficaz en términos de retracción cutánea.

Utiliza la tecnología del arco eléctrico que permite la despolarización de la membrana. A medida que la piel envejece, los intercambios entre las membranas de la piel pierden efectividad. Bajo el efecto de Jett Plasma Lift, el potencial eléctrico original de las células de la piel se restaura, los intercambios se realizan de una manera más efectiva, las células ganan hidratación y la piel se reafirma y rejuvenece desde el interior.

Esta nueva tecnología permite tensar la finísima piel de los párpados superiores e inferiores, con una simple anestesia local, sin cirugía, sin sangrado y sin cicatrices. Los resultados son visibles tan solo una semana después de la sesión y, sobre todo, son duraderos.

El procedimiento durante la sesión

Una hora antes de llevar a cabo la intervención, el médico aplica una capa de crema anestésica sobre los párpados a tratar. Si el paciente es muy sensible, podrá proponerle respirar un gas relajante que no tiene ningún tipo de efecto secundario (podrá incluso conducir después de la sesión).

Una vez la anestesia ha hecho efecto, el médico barrerá cada párpado con Jett Plasma durante 5-10 minutos, siempre controlando la intensidad de la corriente. El paciente sentirá únicamente una sensación de calor más o menos intensa.

Tras el tratamiento, puede aparecer un pequeño edema (que puede ser tratado con medicación) durante dos días y un eritema que cicatrizará en pequeñas costras que caerán a los pocos días. El tiempo de recuperación total es de unos 7 días.

Los resultados

Los resultados son muy satisfactorios tan solo una semana después del tratamiento: el aspecto arrugado de la piel desaparece y la mirada se abre, al ganar de 1 a 2mm de retracción. Es, por lo tanto, una técnica muy interesante para los asiáticos que deseen engrandecer su mirada.

El resultado óptimo se alcanza tres meses después de la sesión. Los resultados duran varios años. En el caso de que fuese necesario, puede volver a realizarse una sesión tras 5 años.

Otras indicaciones

además de la blefaroplastia no quirúrgica, tiene muchas otras aplicaciones:

  • Eliminación de verrugas
  • Corrección de cicatrices
  • Tratamiento de la queratosis senil
  • Ablación de xantalasmas (depósitos de grasa alrededor de los ojos)